En mi cole se tiene la costumbre de dormir la siesta a los niños/as de 3 años por la tarde. La gente suele decirme que que guay, q no voy a hacer nada por las tardes......
NECIOS!!!!
Tan solo llevo 2 días de siesta. Dos días de lloros, de caricias en la espalda, en los brazos, de oír mi nombre hasta rayarse, de no poder moverme de al lado de la colchoneta del principito de la clase (al que adoro) porque me llama y me rellama como si fuera a salir un monstruo de debajo de su camita según me alejo 2 metros de él (que no quito que tenga yo parte de culpa en ello, claro), de ronquidos infernales (que me dan una envidia...), de soniditos que no se sabe quien los hace, porque como estamos casi a oscuras...... Pero sobre todo, de oír llorar a otra princesita, que no llora cuando su madre la deja en el cole, no. Solo llora, eso sí, de forma intermitente (como las luces de una ambulancia), durante el recreo y en la siesta. Un lloro indescriptible, agudo, tanto, que le he dicho a la madre que si su niña este fin de semana está afónica, que ya sabe por lo que es. Un lloro que ha durado 1 hora seguida (las profes decidimos utilizar la técnica de "voy a hacer como que no existes"). Un lloro que ha hecho que otra niña de la clase coja su almohadita y se la ponga encima de la cara tapándose los oídos, tan fuertemente, que pensé que se ahogaba....
Pero bueno, todo esto se recompensa cuando enciendes la luz y miras al resto de los angelitos y ves su carita linda soñando con campos verdes, llenos de flores y mariposas de colores, y un arcoiris que les transporta al mundo de las golosinas y los cubos de arena.
Entonces eres capaz de salir de trabajar muuuuy cansada, pero con una gran sonrisa!!!
NECIOS!!!!
Tan solo llevo 2 días de siesta. Dos días de lloros, de caricias en la espalda, en los brazos, de oír mi nombre hasta rayarse, de no poder moverme de al lado de la colchoneta del principito de la clase (al que adoro) porque me llama y me rellama como si fuera a salir un monstruo de debajo de su camita según me alejo 2 metros de él (que no quito que tenga yo parte de culpa en ello, claro), de ronquidos infernales (que me dan una envidia...), de soniditos que no se sabe quien los hace, porque como estamos casi a oscuras...... Pero sobre todo, de oír llorar a otra princesita, que no llora cuando su madre la deja en el cole, no. Solo llora, eso sí, de forma intermitente (como las luces de una ambulancia), durante el recreo y en la siesta. Un lloro indescriptible, agudo, tanto, que le he dicho a la madre que si su niña este fin de semana está afónica, que ya sabe por lo que es. Un lloro que ha durado 1 hora seguida (las profes decidimos utilizar la técnica de "voy a hacer como que no existes"). Un lloro que ha hecho que otra niña de la clase coja su almohadita y se la ponga encima de la cara tapándose los oídos, tan fuertemente, que pensé que se ahogaba....
Pero bueno, todo esto se recompensa cuando enciendes la luz y miras al resto de los angelitos y ves su carita linda soñando con campos verdes, llenos de flores y mariposas de colores, y un arcoiris que les transporta al mundo de las golosinas y los cubos de arena.
Entonces eres capaz de salir de trabajar muuuuy cansada, pero con una gran sonrisa!!!
1 comentarios:
Eso es trabajar agusto
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